Reclama la nulidad de tu préstamo multidivisa

.El Tribunal Supremo ha declarado la nulidad del préstamo multidivisa.

Así lo dice el Tribunal Supremo, en pleno, en sentencia de la Sala de lo Civil, Sentencia número 608/2017.

 Se trata de un pleito por una hipoteca multidivisa que comercializó Barclays, siendo el préstamo en yenes.

Por un lado, es claro el argumento del Tribunal Supremo de que el riesgo que se contrae en este tipo de préstamo se debe a que además del riesgo de la fluctuación del tipo de interés, existe otro riesgo añadido que es la fluctuación de la cotización del euro respecto del yen.

En concreto, Barclays no explicó adecuadamente a los prestatarios que las fluctuaciones en la cotización de la divisa extranjera respecto del euro no solo podían provocar oscilaciones en el importe de las cuotas del préstamo, sino que el incremento de su importe podía llegar a ser tan considerable que pusiera en riesgo su capacidad de afrontar el pago en caso de una fuerte depreciación del euro respecto de la divisa.

 

Esa información era necesaria para que los prestatarios pudieran haber adoptado una decisión fundada y prudente y pudieran haber comprendido los efectos en las cuotas de una fuerte depreciación de la moneda en la que recibían sus ingresos. Así lo declara la STJUE del caso Andriciuc, en sus apartados 49 y 50.

 

Barclays no solo no les dio esa información, sino que una cláusula financiera de la escritura de préstamo hipotecario distorsionaba la comprensión de ese riesgo, pues establecía que de no modificarse el tipo de interés, la cantidad a pagar comprensiva de la amortización de capital e intereses no sufriría variación alguna.

 

En relación a esta cuestión, es relevante el hecho de que al concertarse el préstamo, en cuyo momento el interés aplicable era del 1,47% anual, los prestatarios pagaran una primera cuota mensual de 1019,66 euros mientras que en junio de 2012, pese a que el tipo de interés había bajado hasta el 0,96% anual, el importe de la cuota mensual ascendiera hasta 1540,95 euros.

 

Pero esto, siendo perjudicial para el consumidor, no ha sido lo peor. Lo más perjudicial es que, como en este caso que enjuició el Tribunal Supremo, a pesar de llevar años pagando las cuotas, los consumidores debían más importe del préstamo en euros al banco que cuando concertaron el préstamo. Hasta el punto de que no todos los pagos realizados no habían servido para amortizar el préstamo, sino que se adeudaba más que cuando se firmó.

 

Como la nulidad completa del préstamo hipotecario supondría un perjuicio para el consumidor, lo que declara el Tribunal Supremo es la sustitución de la cláusula abusiva, de tal manera que el préstamo seguirá vigente, pero no en yenes, sino redenominado a euros a la fecha en que se concertó, recalculándose las cuotas, y debiendo pagar en lo sucesivo las cuotas de amortización en euros.