Te ayudo a presentar un ERTE

 

Ante una situación como la provocada por el Covid-19, un ERTE puede ser la solución.

Se trata de un expediente de regulación temporal de empleo.

La posibilidad de suspensión del contrato de trabajo o reducción de jornada se encuentra regulada en los artículos 45 y 47 del Estatuto de los Trabajadores.

Pero de especial relevancia para los ERTE es el recientísimo Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo.

Para que pueda tener lugar la suspensión del contrato de trabajo o reducción de jornada, de los previstos en un ERTE, han de concurrir cualquiera de los supuestos, como el de causa de fuerza mayor, que es el que estamos padeciendo por el estado de alarma .

La ventaja para el empresario, con un ERTE, es que no paga ni el salario del trabajador, ni indemnización por despido, ya que el despido no se produce.

¿Qué se entiende por fuerza mayor? Fuerza mayor son las situaciones de pérdida de actividad debidas a las siguientes circunstancias:

a) Las que se deban a las distintas medidas gubernativas o sanitarias de contención determinadas como consecuencias del Covid-19, incluida la declaración del estado de alarma por el Real Decreto 463/2020, del 14 de marzo, que implica o pueden implicar, entre otras, suspensión o cancelación de actividades, cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y, en general, de la movilidad de las personas yo las mercancías.

Todas las actividades incluidas en el anexo del real decreto antes citado se consideran determinadas por fuerza mayor temporal.

b) Las debidas a situaciones urgentes y extraordinarias provocadas por el contacto de la plantilla o la adopción de medidas de aislamiento preventivo, queden con precisión acreditadas.

c) Las que se ocasionen por la falta de suministros que impidan gravemente continuar con el desarrollo ordinario de la actividad o imponer la suspensión de ciertas actividades laborales, siempre que traiga su causa en las medidas excepcionales decretadas por la autoridad gubernativa o recomendaciones por las autoridades sanitarias, en ambos casos en relación al Covid-19.

Para la aprobación de un ERTE es necesario seguir el procedimiento establecido. Que exige la autorización previa de la autoridad laboral, que debe constatar que se cumplen los requisitos legales exigidos. 

Sin embargo, esto no va a ser un problema, ya que todo apunta a que la autoridad laboral aprobará estos ERTE presentados ante el estado de alarma provocado por el Covid-19.

La duración de las medidas de suspensión o reducción de jornada de los trabajadores se limita al período de duración de la fuerza mayor.